Se acerca la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María. Una fiesta muy importante para todos los cristianos, pero especialmente para nosotros, seguidores de María. Podremos rezar todos la Novena a la Inmaculada que irá siendo publicada a diario para que no se nos olvide y estemos especialmente cerca de nuestra Madre en el cielo.
¿Cómo prepararnos para vivirla bien? Aquí tenemos algunas pistas que pueden ayudarnos. Aunque lo más importante es que pensemos, cada uno personalmente con Ella cómo nos podemos disponer mejor, qué es lo que le podemos regalar, qué está deseando darnos Ella…
En resumen podemos decir que estos días son para vivirlos muy cerca de Ella, de su Corazón, amándola mucho, imitándola, quitando de nuestra vida lo que a Ella no le gusta, o lo que nos aleja de Ella:
Luchar contra el pecado, contra el amor propio, el orgullo, la soberbia, la pereza… Pero sobretodo mirándola mucho, invocándola durante el día.
Cada día se ofrecerá alguna sugerencia…
Una oración inicial…
Para contemplar… Porque mirando cómo es Ella, cómo actúa, cómo reacciona, es el mejor camino para conocerla, amarla e imitarla.
Para agradar a María… Para tener algún detalle con nuestra madre y para parecernos más a Ella.
Para presentar a María… Para contagiarnos de su Corazón materno y presentarle las necesidades de todos los hombres.
Para meditar… Un texto del Santo Padre que nos enseña ¡tanto!
No perdamos esta estupenda ocasión para acercarnos más a la Virgen. Ella mantiene su palabra y nos lleva de su mano…
