Eran las 8:30 de la mañana del 4 de octubre, día de San Francisco de Asís. En el Colegio había muchísimos coches porque los Montañeros inaugurábamos el curso con esa primera marcha. Una marcha muy especial, llena de buenos momentos y de regalos que nos había preparado el Señor.

Las subjefas (pañoletas azules) nos hacen un resumen del día explicando qué fue para ellas lo más especial, lo que más les ayudó, dónde vieron a Dios y a la Virgen… Para que no os perdáis, os hago un brevísimo resumen: empezamos en silencio y ofreciendo la excursión, subimos hasta Valdemartín (aunque nuestro destino era Cabezas de Hierro) pasando por la Bola del Mundo, donde, al volver, tuvimos Misa con los chicos y las mayores. Jugamos durante un rato y comenzamos a bajar. También tuvimos una interesantísima RXP (reunión por patrullas) sobre la fidelidad.

¡¡ Esperamos que disfrutéis de esta pequeña crónica tanto como nosotras en la marcha!!
“Uno de los momentos más importantes para mí es el principio de la marcha: cuando nos ponemos todas en círculo para hacer el ofrecimiento y, después, empezamos a andar en silencio. Es el momento de pensar por qué vamos a ofrecer nuestra marcha: nuestro cansancio, las subidas, los juegos, lo que aprendemos… TODO. ¡Todo lo que ofrecemos tiene un valor grandísimo!” Clau Álvarez
“Para mí, lo más especial fue ver como las niñas, fuesen o no amigas, se acogieron fenomenal. Entre todas hicieron que nadie se sintiese solo, que todas se lo pasasen bien… Lo que más me animó, sin duda, fue ver cómo sonreían sin parar. Montañeros es una gran familia”. Devi
“El día de la excursión vi a Dios cuando tiraba de las niñas y, aunque estaba agotada, Él me daba fuerzas para que siete niñas colgasen de mi. Sabía cómo animarlas porque dejaba que Él actuase a través de mi”. Cinta Gimeno

“El momento que más me gustó fue el silencio de cumbres y, para mí, el mayor regalo que el Señor nos hizo ese día fueron el sol y las impresionantes vistas”. Lu Alexandre
“El momento más especial de toda la excursión fue la llegada a la que fue nuestra cima, “Valdemartín”, que no era la planeada pero igualmente fue genial. Cantar el himno y hacer el silencio de cumbres con todas las niñas fue lo que más me gustó”. Maca de la Haza
“Lo que más me gusto fue el momento del himno, que lo cantamos todas juntas cuando llegamos a la cima. Vernos a todas de pie, cantando el himno, con la cantidad de niñas que éramos… Vi cómo Montañeros se hacía GRANDE”. Elena Armenteros

“Lo que más me ayudó a llegar a la cima fue que, en vez de pensar en si yo estaba cansada e iba a llegar la última, pensaba en cómo iban las niñas de mi patru. Y, obviamente, había momentos en los que ellas iban mejor que yo y tiraban de mí pero, a la vez, en los que alguna iba un pelín regular y todas tirábamos de ella. Me ayudó muchísimo que todo el grupo fuéramos muy unidas”. Marieta Bielsa
“Para mí, lo mejor de la excursión fue la llegada a la Bola del Mundo de vuelta de Valdemartín. Íbamos todas en grupo, ya era la última subida de toda la excursión y las niñas y las jefas íbamos cansadas, tirando unas de otras; pero cuando vimos una línea de niñas, que se habían asomado a la ladera por la que íbamos a llegar, me emocioné un montón, grite: ¡son las mayores! Me gustó porque nunca vienen mal canciones de ánimo pero también porque sabía que a las pequeñas, con lo que admiran a las mayores, les estaba haciendo mucha ilusión”. Fuen Bergareche
“La primera marcha del año es, sin duda, muy emocionante y especial. En esta marcha tuvimos un momento que a todos nos encantó. Después de una gran comida y un juego muy divertido, nos pusimos en marcha de nuevo a la Bola del Mundo esperando encontrarnos allí con las mayores y los chicos. Cuando llegamos pudimos comprobar que estábamos allí reunidos para celebrar Misa, nada más y nada menos que ¡280 personas! Todos juntos, en la cima, contemplando las vistas que el Señor nos regalaba celebramos el momento más importante del día. Aunque hicimos de todo por no acabar convertidos en hielo, vernos allí a todos juntos, unidos por lo mismo, fue un momento que todos disfrutamos un montón”. Mon
“Los juegos son importantísimos porque, aparte de entrar en calor en las excursiones con frío, como esta última, nos ayuda a mezclarnos entre todas y conocernos mejor. Los juegos fueron muy divertidos principalmente porque fueron muy originales y, como he dicho antes, nos ayudó a conocer a niñas de otras patrullas. Montañeros es una familia y tenemos que permanecer unidas y ayudarnos unas a otras”. Lu Torrego

“En la RXP aprendimos que la fidelidad supone una entrega y un compromiso que brota del amor. La fidelidad es una virtud que se tiene que ir desarrollando poco a poco en nosotras. Lo que más nos ayudó fue darnos cuenta que Jesús quiere que pongamos nuestro corazón y lo entreguemos en lo pequeño, por eso nuestro propósito es ser fieles en aquellas cosas que nos cuestan durante el día y hacerlo entregando el corazón” Meritxel Zamanillo
“En definitiva, fue un día genial en la montaña, las niñas tan pequeñas y todo un ejemplo de superación… Persiguiendo el SIEMPRE MÁS en todo momento. Los ratos de juegos fueron increíbles y celebrar la Eucaristía en la montaña todos juntos fue un privilegio. Es una gozada poder disfrutar del grupo de montañeros al completo: mayores, pequeñas y chicos. Todos, tras un día de superación constante, celebramos juntos y recibimos el mejor de los regalos: la Eucaristía, que nos recuerda ese lema que tenemos grabado a fuego en el corazón: por Cristo, por la Virgen, por España, MÁS, MÁS Y MÁS”. Sofi Martin

“Lo pequeño es pequeño, pero ser fiel en lo pequeño es cosa GRANDE” San Agustín
