Después de los exámenes y de casi dos meses de espera llegaba, por fin, la excursión de noviembre. Todos los montañeros quedamos en el cole para ponernos rumbo a Cerdedilla en la Sierra de Guadarrama.

Una vez allí las montañeras mayores nos reagrupamos en una pequeña explanada para empezar el día con el ofrecimiento de obras que guió Marta. Una vez acabado, nos pusimos a andar en silencio durante unos minutos meditando los puntos de oración que nos iban dando nuestras jefas.
Acabado el tiempo de silencio empezaron las canciones, las historias y las risas que nos animaban a seguir subiendo. Llegó la primera parada, en la que las jefas nos explicaron cómo sería el villancico que vamos a hacer todas juntas en el Festival de Congre el próximo sábado 20. Además, la patrulla de Moni nos dio información sobre el pico a que íbamos a subir.
Habiendo descansado y con las pilas recargadas continuamos con nuestra ascensión a pesar de que el tiempo no era el mejor. Ya en la segunda parada, antes de alcanzar la cima, se nos acercó un burro que al parecer quería venir con nosotras porque no había manera de que se fuese!

Aprovechando un despiste del burro continuamos subiendo. El último tramo fue el más duro aunque es también el mejor, porque nos ayudamos entre todas a alcanzar la cima. No llegamos a Cerro Minguete porque la niebla era muy densa, así que cambiamos de rumbo hacia otro pico vecino. En la cima cantamos el himno a la Virgen e hicimos el Silencio de Cumbres aunque la niebla no nos permitió disfrutar las increíbles vistas. Como hacía bastante viento y frío, decidimos bajar a un lugar más resguardado para comer y jugar un rato antes de volver a ponernos en marcha.

En la bajada rezamos el Rosario y sin darnos cuenta llegamos donde nos esperaban los autobuses para llevarnos de vuelta al cole. En los autobuses tuvimos las de 1° de bachillerato nuestra formación para futuras subjefes y las demás la RxP. Finalmente, llegamos al cole donde participamos en la Misa todos juntos, a excepción del Padre Paco que no pudo venir, y pudimos dar gracias por el maravilloso día que habíamos pasado.
