El pasado 15 de octubre, los montañeros del Mater Salvatoris dimos comienzo a este nuevo curso subiendo todos a Bola del Mundo y de ahí, dirigirnos en grupos a coronar las cimas de alrededor ¡Invadimos Navacerrada!
El día amaneció con bajas temperaturas para ser octubre y el cielo totalmente despejado, ¿dónde estaban las nubes? Partimos desde el colegio en 6 autobuses que todos juntos llegaron hasta el Puerto de Navacerrada; incluso desde el parking de la estación de esquí se podía disfrutar de las vistas. Comienza nuestra primera excursión: nos formamos por patrullas y con nuestro matutino rato de silencio para ofrecer bien a Jesús el día, nos ponemos en marcha.
Después del verano, todas estábamos desgastadas físicamente pero con muchas ganas de empezar de nuevo, por eso todas subimos hasta nuestro primer pico sin una sola parada. Cantábamos, nos animábamos y sin dejar ni un solo hueco. Estaba claro que no queríamos esperar más a llegar arriba. ¡Y con toda la razón del mundo! Teníamos preparada una gran sorpresa; una “cama” de nubes para las que todavía estaban dormidas o una gran manta de nubes para las más despiertas.

Las jefas, todavía con ganas de llegar aún más arriba, nos dejaron un pequeño rato para recobrar fuerzas y así darle gracias a Dios ¡estábamos por encima de las nubes!
Ya todas bien preparadas y con ganas de darlo todo en el día, fuimos a por las Cabezas de Hierro; mayor y menor. La marcha continuaba bajo un sol de octubre, procurando no deshacer el zigzag montañero y en patrullas. Llegado el momento de coronar la segunda, le cantamos el Himno Montañero a la Virgen y le dimos gracias porque todas habíamos subido para estar con Ella. Justo después tuvimos el silencio de cumbres, ya que siendo montañeras ¿qué mejor sitio que las montañas para acercarnos más a Él? Ya lo habíamos conseguido: coronar nuestra cima a Jesús por María.

Se acercaba la hora de comer y un ligero viento ya se estaba levantando por lo que bajamos un poco para comer más resguardadas. Bien comidas y amenazadas por las nubes seguimos bajando a encontrar una buena explanada para tener nuestras respectivas reuniones por patrullas. Segundo, tercero y cuarto de la ESO hablaron sobre la ley Montañera y las de primero de Bachillerato tuvimos formación, donde tratamos el tema de la fidelidad de un buen montañero, lo que nos ayudó a resolver dudas y llegar a una misma conclusión todas juntas para nuestra entrega en este apostolado.
La tarde empezaba a caer y nos reunimos todo el grupo de nuevo en Bola del Mundo para celebrar la misa, primera misa en la montaña del curso – donde Jesús iba a orar con su Padre –.

De nuevo, un intenso día lleno de alegría. Por Cristo, por la Virgen, por España: MÁS, MÁS Y MÁS.
María Pálfy A–A
Pañoleta roja
