El pasado sábado 26 de Noviembre, las montañeras mayores del Mater Salvatoris, nos dirigimos a Abantos con mucha ilusión y alegría, dando pie a la segunda excursión del año.
El día amaneció lloviendo y con temperaturas bajas, pero nada nos podía quitar esas ganas que teníamos de subir. Salimos del colegio a las 9 de la mañana en dos autobuses hacia el Escorial, allí nos dejaron en un aparcamiento junto al resto de montañeros. ¡Estábamos dispuestos a contagiar nuestra alegría al Escorial con nuestros cantos y ánimos! Así comenzamos la marcha hacia el Monte Abantos por el pueblo del Escorial.
Tras un rato caminando finalmente llegamos a una explanada y allí, nos formamos por patrullas y comenzamos nuestra excursión, con nuestro habitual tiempo de silencio recordando las pautas dadas por nuestras jefas en el ofrecimiento de obras. ¡A pesar del mal tiempo nada iba a ser capaz de impedir nuestro ascenso!

Después de un rato caminando bajo la intensa lluvia, nuestro grupo rectifico, y nos dimos cuenta de que nuestra verdadera cima hoy no era Abantos, hoy nos tocaba darlo todo en las distintas actividades, y con una sonrisa en la cara. Nos refugiamos en un gimnasio del pueblo del Escorial, donde nos reunimos el grupo de montañeros al completo. Una vez allí, lo primero que hicimos fue un concurso de canciones, cada grupo formado por una patrulla de montañeras mayores y otra de pequeñas. Después comimos por patrullas, y para entrar en calor las jefas nos prepararon a las montañeras pequeñas y mayores un juego de obstáculos.

Ya casi terminando el día tuvimos nuestra habitual y enriquecedora Reunión Por Patrullas (RXP), después rezamos todos los montañeros juntos el rosario, y para acabar bien el día celebramos la Santa Misa todos juntos.

Aunque estaba claro que no habíamos coronado ninguna cima, si algo es cierto, es que la Virgen nos tenía reservado la mejor de las vistas, poder recibir a su Hijo en la Eucaristía.
Ina Murube Maldonado
Pañoleta Roja
