Ya por fin la segunda excursión del curso. Con muchas ganas y a pesar del madrugón llegamos al Mater, donde los buses ya estaban esperándonos. Encontrándonos con los compañeros ya conocidos y dando la bienvenida a caras nuevas nos pusimos en marcha.
Ya con los buses llegamos al puerto de Navacerrada, de donde arrancamos nuestra marcha. Tras el calentamiento, con nuestra habitual media hora de silencio en oración comenzamos la subida de Bola del Mundo. Tras un pequeño descanso para finalizar el rato de oración y para aprovechar a beber agua continuamos con la marcha.


Desde ahí no tardamos mucho en llegar a la cima de Bola del Mundo, y una vez allí nos pusimos en marcha hacia Cabezas de Hierro, nuestro auténtico objetivo de la marcha. Y por fin llegamos a la ansiada cima, donde tuvimos nuestro silencio de cumbres dando gracias al Señor y a la Virgen por el día tan bueno que estábamos pasando y por tener la suerte de poder venir a Montañeros, contemplando la vista de la creación que el Señor nos regalaba en aquel espléndido y soleado día.


Después del silencio y por patrullas nos dispusimos para la comida con muchas ganas. Disfrutamos de lo que habíamos traído y compartimos con todos nuestros amigos. Después aprovechamos el rato para descansar, jugar y disfrutar del sitio.


Después de un rato de jugar con los amigos, cuando ya llego la hora de ponernos en marcha para la vuelta como buenos Montañeros que cuidamos la naturaleza, revisamos que dejásemos todo limpio como nos lo habíamos encontrado. Nos pusimos de nuevo en marcha de vuelta, y a mitad de camino, junto con las Montañeras y después de un rato para que quien quisiera pudiera confesarse, tuvimos lo más importante del día Santa Misa en medio de la naturaleza.

Después de la misa nos pusimos todos en marcha de vuelta a Navacerrada con un poco más de prisa para evitar que se hiciera de noche, y una vez allí nos subimos a los buses y de vuelta a Madrid. Ya por fin llegamos al Mater, muy cansados pero contentos y con muchas ganas de la próxima excursión, porque como Montañeros de María aspiramos a siempre Más, Más y Más.
Un Montañero.
