Noviembre en Cerro Minguete

Este sábado, 19 de noviembre, las montañeras nos levantamos pronto para salir del colegio a las 8 y media y embarcarnos en el día de excursión a Cerro Minguete.

Al salir del autobús nos encontramos frente a nuestra primera dificultad ¡estaba nevando! Nada que no se pudiera arreglar con unos guantes y una oración para ofrecer el día. Y como decía el salmo que leímos antes de empezar a caminar, “la tiniebla no es oscura para ti”, de manera que empezamos a subir con mucha alegría, sabiendo que el Señor iba con nosotras y lo mejor era dejarlo en sus manos. Si ese día tenía que nevar sería por algo, porque tanto saber, a nosotros que somos tan pequeños, nos sobrepasa.

Hubo tiempos de silencio, momentos de cantar todas juntas y muchas muchas risas, junto con alguna parada para beber agua y descansar hasta que llegamos a nuestra cima.

Puede que no fuese la cima más alta pero era la que Jesús y la Virgen tenían preparada para nosotras. Y rodeadas de un paisaje donde hasta la última piedra estaba cubierta de nieve, hicimos el silencio de cumbres admirando la belleza de la creación.

Después bajamos un poco y comimos por patrullas. Todavía quedaba mucho día por delante, nos subimos al autobús para volver al colegio donde rezamos el rosario y celebramos Misa que, como dijo el Padre, es la parte más importante del día de todo montañero.

Por último, las de 4º de la ESO tuvieron rxp (reunión por patrullas) sobre las pañoletas y las de 1º de bachillerato tuvimos formación sobre el sentido de la entrega, algo esencial en la vida de cualquier cristiano y sobre todo para nosotras, montañeras de María.