Crónica Excursión Mayores.Febrero 2019

El pasado sábado 16 de febrero, nos reunimos como de costumbre todo el grupo de montañeros en el colegio Mater Salvatoris dispuestos a aprovechar otro gran día de excursión. Cada grupo se dirigió a la montaña que le correspondía y nosotras, las Mayores, tuvimos un imprevisto. Una montería nos impedía subir la cima establecida, sin embargo, eso no nos detuvo.

 Enseguida fuimos hacia Abantos, nuestra segunda alternativa y que como siempre, nos esperaba lista para ser coronada.

La excursión por fin comenzó, atravesamos El Escorial y con muy buen ritmo alcanzamos el inicio del monte, donde formamos por patrullas y ofrecimos el día. Sin tiempo que perder nos dispusimos a subir mientras hacíamos el ratito de silencio que como en cada sábado, nos da la fuerza necesaria para alcanzar la cima y para poner en manos de Jesús y la Virgen todas nuestras cruces y dificultades del día. 

El sol brillaba con fuerza y el cielo estaba sin una sola nube. La felicidad entre todas nosotras era de contagio fácil por eso, sin siquiera darnos cuenta y entre múltiples risas y cantos llegamos a la cima. Una vez allí, todas pudimos contemplar el imponente paisaje que se extendía a los pies de la Cruz de Abantos, cantamos el himno y acto seguido,  nos recogimos en nuestro interior para hacer el especial silencio de cumbres que da sentido a todo el día. Aprovechamos para agradecer a Dios absolutamente todo lo que nos ha dado además del grandísimo día que nos había regalado, así como esas vistas tan perfectas.

Después de comer descansamos un poco e hicimos las reuniones por patrullas y formaciones. Estas reuniones son también un momento clave de cada excursión ya que gracias a ellas y a nuestras jefas, aprendemos todos los valores y virtudes que, a la larga, nos ayudan a crecer como personas y a convertirnos en grandes montañeras.

Después bajamos la montaña y, al tiempo, rezamos el Rosario por patrullas para dedicarle un momento especial a Nuestra Madre que siempre nos protege.

En cuanto llegamos a El Escorial, nos reunimos de nuevo con todo el grupo de Montañeros para celebrar la Santa Misa y descansar en el Señor tras un día tan completo. Una vez más, nos había regalado una excursión maravillosa, llena de risas, amistades, buen tiempo y aprendizaje; solo quedaba agradecérselo al completo, y volver a casa dispuestas a poner todo lo que habíamos aprendido en práctica.

Claudia Agüera, 1 de Bachillerato. Pañoleta Roja